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Coleccion A.D.A.M.
Coleccion Ciba de Frank H. Netter
Cornell Medical Center Department of Urology
Dermis.net

La principal razón para implantar una prótesis peneana es la de permitirle al hombre lograr una erección satisfactoria para tener relaciones sexuales. Para muchos hombres, el implante peneano constituye la única solución posible para este problema. La alternativa está entre seguir impotentes e incapaces de mantener relaciones sexuales, o pasar por un procedimiento quirúrgico y regresar a una actividad sexual normal.

Todo hombre que esté considerando un implante peneano deberá ser una persona emocionalmente estable, tener un apetito sexual normal y considerar que el sexo constituye un aspecto importante de su vida.  No deberá tener ningún problema severo de salud que pueda limitar su capacidad sexual. En general la edad no es, de por sí, un factor a tomarse en cuenta. 

La mayoría de los hombres con impotencia no han perdido su capacidad para tener un orgasmo, eyacular o engendrar un hijo. Si estas habilidades están presentes antes de la operación de implantación, deberán continuar después de ésta. Un implante peneano dará a la persona una gran medida de placer físico y emocional.

Es mejor que la compañera sexual del paciente participe en la decisión de llevar a cabo un implante peneano. La compañera tendrá preguntas y preocupaciones respecto al procedimiento y deberá también adaptarse a esta nueva relación física. Una comunicación abierta entre las partes de una relación sexual  es tan importante para el éxito del implante como la operación misma. La relación sexual es lo primordial del compartir humano y va más allá de todas las otras experiencias. Las prótesis peneanas permiten que la persona regrese a ese mundo del compartir.

Si padeces de disfunción eréctil, puede que tengas que recurrir a una prótesis peneana. Esto, que en un principio puede que rechaces, puede ayudarte a retomar tu vida sexual y mejorar la calidad de tu vida.

Por supuesto que al tratarse de una intervención quirúrgica hay que tomarla en serio, pues al igual que existen beneficios, no está exenta de riesgos. Entre los beneficios encontramos que el resultado es permanente y no has de tomar pastillas ni inyectarte nada, que podrás tener una erección cuando y durante todo el tiempo que quieras, y que ni la eyaculación ni el orgasmo supondrán un freno para ti.

Una vez que hayas contrapesado los pros y los contras, tienes que decidir que tipo de prótesis querrás implantarte. Fig 1,2,3

 
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