Prótesis de Pene la Bombita

¿Porqué un implante?

La principal razón para implantar una prótesis peneana es la de permitirle al hombre lograr una erección satisfactoria para tener relaciones sexuales. Para muchos hombres, el implante peneano constituye la única solución posible para este problema. La alternativa está entre seguir impotentes e incapaces de mantener relaciones sexuales, o pasar por un procedimiento quirúrgico y regresar a una actividad sexual normal.

Todo hombre que esté considerando un implante peneano deberá ser una persona emocionalmente estable, tener un apetito sexual normal y considerar que el sexo constituye un aspecto importante de su vida. No deberá tener ningún problema severo de salud que pueda limitar su capacidad sexual. En general la edad no es, de por sí, un factor a tomarse en cuenta.

La mayoría de los hombres con impotencia no han perdido su capacidad para tener un orgasmo, eyacular o engendrar un hijo. Si estas habilidades están presentes antes de la operación de implantación, deberán continuar después de ésta. Un implante peneano dará a la persona una gran medida de placer físico y emocional.

Es mejor que la compañera sexual del paciente participe en la decisión de llevar a cabo un implante peneano. La compañera tendrá preguntas y preocupaciones respecto al procedimiento y deberá también adaptarse a esta nueva relación física. Una comunicación abierta entre las partes de una relación sexual es tan importante para el éxito del implante como la operación misma. La relación sexual es lo primordial del compartir humano y va más allá de todas las otras experiencias. Las prótesis peneanas permiten que la persona regrese a ese mundo del compartir.

Si padeces de disfunción eréctil, puede que tengas que recurrir a una prótesis peneana. Esto, que en un principio puede que rechaces, puede ayudarte a retomar tu vida sexual y mejorar la calidad de tu vida.

Por supuesto que al tratarse de una intervención quirúrgica hay que tomarla en serio, pues al igual que existen beneficios, no está exenta de riesgos. Entre los beneficios encontramos que el resultado es permanente y no has de tomar pastillas ni inyectarte nada, que podrás tener una erección cuando y durante todo el tiempo que quieras, y que ni la eyaculación ni el orgasmo supondrán un freno para ti.

Una vez que hayas contrapesado los pros y los contras, tienes que decidir que tipo de prótesis querrás implantarte. Fig 1,2,3

Preguntas Frecuentes

Son unos cilindros de silicona o bioflex (sustancia biocompatible con el organismo), de estructura anatómica, que se introducen en número de dos dentro de los cuerpos cavernosos del pene, y producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual.
Existen diferentes vías y técnicas para la implantación de la prótesis. La intervención dura una media de 90 minutos con anestesia regional. Se realiza una incisión escrotal para colocar a nivel de las raices del pene el implante.
Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales: el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, salvo en los casos de pacientes diabéticos a los que se les aconseja un mínimo de 48 horas. A las 3 ó 4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual normal.
Cuando los tratamientos médicos dejan de ser útiles o están contraindicados. La prótesis de pene es un descubrimiento de la Ciencia Médica que resuelve serios problemas del hombre y su pareja.
Existen las maleables o flexibles y las hidráulicas.

Prótesis maleable

Esta prótesis consiste en dos cilindros que se implantan en los cuerpos cavernosos del pene. Estos cilindros pueden colocarse en posición para el coito o bien hacia abajo para las actividades cotidianas.

Ventajas:

Fácil de usar (esta sería la mejor opción para hombres con poca habilidad manual)
Procedimiento quirúrgico sencillo, ya que tiene menos componentes mecánicos.
Es el tipo de prótesis más económica

Desventajas:

El pene está permanentemente rígido, aunque no suele notarse al estar vestido

El pene no tiene una apariencia tan natural como con otros tipos de prótesis hidráulicas

Prótesis hidráulica de dos componentes

Esta prótesis consta de dos componentes: un par de cilindros conectados entre sí por medio de tubos, y una bomba. La bomba se implanta en el escroto, entre los testículos, y los cilindros se implantan en los cuerpos cavernosos. El dispositivo está lleno de solución salina estéril.

Ventajas:

Bomba pequeña, cómoda y fácil de usar Más fisiológica que una prótesis maleable El paso al estado flácido se realiza fácil y rápidamente en 4 ó 5 movimientos de presión sobre el sistema de bombeo

Desventajas:

Se necesita una cierta habilidad manual para manejarla.
Tiene más componentes mecánicos que una prótesis maleable o autocontenida

Prótesis hidráulica de tres componentes

Esta prótesis conocida como “La bombita” consta de tres componentes: un reservorio, dos cilindros y una bomba, conectados entre sí por medio de tubos. El depósito se implanta bajo los músculos abdominales y detrás del pubis, y está lleno de solución salina estéril. Los cilindros se implantan en los cuerpos cavernosos del pene, y la bomba se coloca en el escroto, entre los testículos. Cuando se desea una erección, se aprieta suavemente con la mano varias veces la bomba escondida en el escroto. El fluido que se almacena en el reservorio cuando el pene está fláccido es bombeado a los cilindros del pene y, conforme se van llenando, se desarrolla una erección. La firmeza de la erección puede controlarse para satisfacer tanto al usuario como a su compañera. La erección es una copia de lo que ocurre normalmente pero, en lugar de que sea el corazón el que bombea la sangre al pene, la bomba impulsa el fluido a los cilindros colocados en el pene. La erección puede mantenerse entonces por el tiempo que se desee. Cuando se activa la barra de escape de la bomba, el fluido de los cilindros regresa al reservorio donde se le vuelve a almacenar, y el pene regresa a su posición relajada normal.

Ventajas:

Proporciona el tipo de erección que más se asemeja a una erección natural Al disponer de más líquido en el reservorio, los cilindros se expanden en grosor y en algún tipo de longitud
Al llenarse, la erección es más firme y más completa que con las anteriores prótesis
Al vaciarse, el pene está más blando y más flácido que con otras prótesis
Su manejo es más fácil que el de otras prótesis

Desventajas:

Es necesario poseer cierta habilidad manual para manipularla.
Contiene más componentes mecánicos que las otras prótesis.
Existe la posibilidad de que ocurran erecciones involuntarias.

La elección de la prótesis más adecuada para cada caso dependerá de la anatomía del pene, de la patología que conduzca a implantar la prótesis, y del tipo de actividades que el paciente realiza. Aunque su urólogo tendrá muy en cuenta sus preferencias, hay casos en los que por diversas circunstancias un tipo de prótesis puede no estar indicado. Deje que su urólogo-andrólogo le explique las causas.
Hay que diferenciar entre las prótesis hidráulicas y las maleables, ya que estas últimas pasan totalmente desapercibidas estando el pene en flacidez. Las prótesis maleables, sin embargo, mantienen siempre el pene en estado de erección, aunque son cómodas una vez que el portador de la misma se acostumbra.
Sí. Las prótesis proporcionan una erección con una rigidez óptima.
No, en absoluto, una vez ha pasado el postoperatorio.
Aunque las prótesis están garantizadas de por vida, no es posible predecir durante cuánto tiempo funcionará una prótesis de pene implantada. Al igual que ocurre con cualquier otro dispositivo biomédico, las prótesis de pene están sujetas al desgaste y a fallos con el transcurso del tiempo en aproximadamente un 6% de los casos. También en algunos casos cuando hay una infección es necesario retirarlos.
Aunque la cirugía de implantación, es de poco riesgo, al igual que en todas las cirugías de colocación de prótesis, el riesgo principal es la infección. Si esto sucediera, en la gran mayoría de los casos hay que proceder a la retirada de la prótesis. En un 1 a un 5 por ciento de los casos ocurre alguna infección.

Las prótesis inflables son más propensas a presentar una falla mecánica que las prótesis de varillas. El líquido que se encuentra dentro de la prótesis se filtra al cuerpo; sin embargo, estas prótesis contienen solución salina normal que se absorbe y no representa ningún riesgo. Después de la falla mecánica es necesario realizar otra operación para reemplazar la prótesis si el hombre desea seguir siendo sexualmente activo. Las prótesis inflables de tres componentes en la actualidad tienen un 10 por ciento de probabilidad de fallar dentro de los primeros cinco años después de realizado el implante.
Normalmente se puedan reanudar las relaciones sexuales a las seis semanas de la intervención. Seguramente habrá alguna ligera incomodidad inicial, particularmente en parejas que no han tenido relaciones sexuales por mucho tiempo.

Con frecuencia es útil el uso de lubricantes o el cambio de posiciones. El implante peneano no va a lesionar a la vagina. Lo más importante para el retorno a una vida sexual satisfactoria es que las parejas se comuniquen y que tengan paciencia.

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